"Estoy a favor de los derechos de los animales al igual que de los derechos humanos. Es la única manera de ser un humano completo".

- Abraham Lincoln


En algún lugar, bajo la lluvia, siempre habrá un perro abandonado que me impedirá ser feliz.
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martes, 1 de marzo de 2011

SARNA


Seguramente alguna vez se habrán encontrado con un animalito que tiene esta enfermedad y lo primero que te dicen es no te acerques porque tiene sarna y te puedes contagiar.
Si bien es cierto que la sarna canina puede ser contagiosa para los humanos, no se instala de la misma manera que en los animales.
A diferencia de la sarna propia del ser humano, los ácaros que se pueden encontrar en perros y gatos no encuentran en las personas un medio adecuado para sobrevivir y por consiguiente, no se reproducen.
Si alguien está en contacto con un animalito que sufre de sarna, podría pasar que la persona genere un sarpullido o pequeñas ronchas que pueden causar picazón pero no pasará de eso.
Yo personalmente tuve que estar en contacto con dos de mis perros rescatados que tuvieron sarna y con mantener una buena higiene luego de medicarlos y tratarlos, fue suficiente.
Esta enfermedad es provocada por un parásito (Sarcoptes scabiei) de la misma familia que el de la sarna felina, causa gran comezón a los animales y su ciclo de vida lo realizan sobre el animal, de hecho los ácaros depositan ahí sus huevos y son incapaces de bajar al suelo ya que morirían al poco tiempo.
Existen algunos tipos de sarna, la sarna sarcóptica es la que se transmite de un animal a otro (de la misma especie) y se la puede identificar porque generalmente aparece en lugares como la panza, el borde de las orejas, las patas, codos y tórax. La zona se verá inflamada, enrojecida, sin pelo, con costras (debido al rascado) y con un fuerte olor. Este tipo de sarna es la que puede transmitirse a los humanos como pequeñas ronchas o sarpullidos.
La sarna demodécica, no se transmite por contagio ya que esta es un habitante común en perros sanos (se encuentra en el folículo piloso) y se hace evidente si por alguna razón disminuyen las defensas del animal debido al estrés, enfermedades o la edad de destete en los cachorros y puede encontrarse en cualquier zona del cuerpo como una inflamación. No se transmite a humanos.
El tercer tipo es la sarna otodéctica que ataca las orejas tanto de perros como de gatos y es una de las principales causas de la otitis en los animales. Se la puede identificar ya que produce una gran picazón, piel descamada e infecciones. Se puede ver enrojecimiento, hinchazón y puntos blancos en el área interna del oído.
El tratamiento debe iniciarse apenas se sospecha la presencia de la enfermedad, conjuntamente con el veterinario quien indicará que medicamentos son los más apropiados. Es muy sencillo y económico. Por otro lado, si el animalito estuvo en contacto con otras mascotas (otros perros en caso de que el enfermo sea perro, ya que no se contagia de perros a gatos), se debe tratar a todos los animales.

Notarán que el pelaje comienza a desaparecer y eso es debido a dos cosas, la primera por el simple hecho de que los ácaros ponen sus huevos en la piel del animal y esta comienza a caerse, y segundo debido a la gran comezón, el animal se rascará hasta – en muchos casos – lastimarse. Es parte del proceso de la sarna y una vez que el antibiótico comience a hacer efecto, comenzará también el crecimiento del pelaje.

Esta enfermedad puede ser muy molesta y dolorosa para el animalito, es importante conocerla no solo para saber como identificarla y tratarla sino para perder el miedo al contagio..

viernes, 4 de febrero de 2011

DAVID Y SUS MASCOTAS

Desde que mi hijo David era chico, siempre le causo gran interés saber todo acerca de los animales. Sus primeras mascotas se encontraban en dos peceras, en una tenía una colección de peces de diferentes colores, tamaños y formas y por supuesto cada uno con su respectivo nombre. En la otra en cambio, existía solo un pez – el Che pez – que era un beta bellísimo de colores intensos.

Años más tarde le regalaron un pollito al que le puso de nombre Harry Pollo y era lo máximo, primero se creía perro faldero, deambula por la casa y cuando se cansaba de caminar se subía a los pies de alguno para seguir en movimiento haciendo el mínimo esfuerzo. Nunca supimos que los pollitos necesitan ciertas vacunas para crecer sanos y fuertes y si bien comida no le faltaba, su desarrollo se vio afectado; de tamaño casi no creció, pero el pico y las patas eran de un adulto. Un día Harry se enfermo y nos invadió la tristeza. Llamamos a mi marido (que se encontraba en una mediación en la cual se estaban matando) y le dijimos que tenía que correr a la casa porque Harry se había enfermado y debíamos llevarlo al veterinario. Cerró el teléfono y les dijo a sus clientes: hay cosas peores, el pollito de mi hijo está muy enfermo y tengo que llevarlo al veterinario, con lo cual soltaron una carcajada y no solo corrió a ayudarnos sino que ayudo a eliminar la tensión entre sus clientes.

En la veterinaria mientras que unos entraban con perros del tamaño de un Gran danés, Rafa entró con Harry Pollo, luego de que el veterinario lo examinó y nos dio una pequeña cátedra de lo que estos animalitos necesitan, nos dijo que le diéramos complejo B, que de algo ayudaría. Cuando mi marido le preguntó al doc, cuanto era por la consulta, éste le dijo: vaya vaya nomás, no se preocupe. Todas las mañanas Rafa llenaba una jeringa con complejo B y poco a poco se la daba a Harry, hasta que una mañana, Harry se atoró con la vitamina y comenzó a asfixiarse…hizo de todo, le dio respiración de boca a pico, le masajeó el pecho, pero no lo logró. Aunque no me lo crean, fue muy doloroso, por que más allá de que se tratase de un simple pollito, era nuestro amigo.

Con el paso de los años, David se interesó por otras especies, esta vez quería un perrito! y pensando en cual sería la raza más apropiada para un niño, optamos por comprarle un Golden (es verdad, mi amor hacia los animales ha existido siempre, pero solo hace unos años tengo la conciencia de no apoyar la compra/venta de cachorros).
Se llama Dante y es el niño mimado de la familia (ya va para los siete años). Temeroso como el solo, le tiene miedo a casi todo, desde que el cielo se pone gris hasta los petardos y camaretas de fin de año (entendible) y su gran escape es zambullirse en el estanque. Hace unos 8 meses me lo envenenaron por querer entrar a la casa y por suerte Rafa lo escuchó ya que se encontraba durmiendo en la sala (si durmiendo en la sala pero no por riña matrimonial, sino para no despertar al bebé con sus ronquidos). Llamamos al veterinario a eso de las cuatro de la madrugada y nos dijo que utilicemos carbón de las mil y un peceras que tenemos y se lo demos para que el veneno se absorba. A eso de las siete de la mañana, el veterinario llegó y necesito cuatro sueros entre remedios, vitaminas y líquido para hidratar pero lo logramos, Dante se salvó.



Actualmente David entre todas sus mascotas tiene unas 25, de las cuales 20 son peces y están distribuidos de la siguiente manera: 15 peces y una tortuga en un estanque (que el mismo construyó), 5 peces en una pecera (mayoría limpiadores), 2 tortugas en una súper pecera (ya que han crecido exageradamente) y otras 2 pequeñas tortugas en otra pecera que esperamos que se mantengan de ese tamaño.

Si uno entra al cuarto de mi hijo, se va a encontrar con 3 peceras en muy buen estado y un estanque en el jardín en las misma condiciones. Son su responsabilidad y no solo que ama a sus animales sino que los cuida y les da una buena calidad de vida.







Un día, en un centro de mascotas, vio a lo lejos un sapo que se encontraba en una especie de pecera. El pobre animalito permanecía sin comida, con excrementos hasta la mitad de su cuerpo y el cadáver de un compañero a su lado. Pero esa es otra historia.

sábado, 29 de enero de 2011

ANIMALES HERÓICOS


LA MEDALLA DICKIN

María Dickin fue la fundadora de la People’s Dispensary for Sick Animals (dispensario popular para los animales enfermos). Fue su idea crear una condecoración para aquellos animales que hubiesen tenido algún mérito especial durante la Segunda Guerra Mundial. La importancia de este reconocimiento es tal que se considera la equivalente animal a la británica Cruz Victoria.

Hoy en día la medalla Dickin ha perdido su carácter bélico, sin embargo los últimos galardonados han sido perros. Appollo, Salty y Roselle recibieron este galardon en el 2002 por sus trabajos en la localización de supervivientes entre los restos de las torres gemelas. En el 2003, Buster, un perro de la Royal Army Veterinary Corps fue el último condecorado con la medalla Dickin.







ALGUNOS GANADORES DE LA MEDALLA DICKIN

SIMON – EL ÚNICO GATO GANADOR DE LA MEDALLA

Su nombre era Simon y viajaba a bordo del barco inglés Amthyst. El barco fue sitiado y atacado por comunistas chinos durante varios días y gran parte de la tripulación murió.



El pequeño Simon huyó aterrorizado hacia las profundidades de la fragata, pero el hambre le hizo regresar a cubierta 5 días después. Estaba herido con cuatro heridas de metralla, quemaduras y una gran conmoción. Cuando los tripulantes lo vieron, lo vendaron y curaron y él continuó cazando ratas mientras se recuperaba.

No solo sirvió de ejemplo para los tripulantes a los que les dio fuerzas para seguir adelante, sino que continuó con su labor, la de cazar ratas para que estas no acaben con las provisiones del barco.



Simon sirvió en el Amethyst durante el incidente Yantze y su comportamiento fue del más alto nivel a pesar de la fuerza del ataque. Simon que vivió toda su vida en el mar, murió cuatro días antes de recibir su medalla. Fue enterrado en el cementerio de animales de la P.D.S.A en Inglaterra.

EL VERDADERO GI JOE

GI JOE fue la paloma mensajera de carreras militares más destacada de la historia. Salvó la vida de más de mil soldados británicos durante la Segunda Guerra Mundial.


La brigada británica cincuenta y seis estaba lista para atacar a colvi vecchia, Italia a las diez de la mañana del 18 de octubre de 1943. El comando de apoyo aéreo de los Estados Unidos estaba listo para bombardear la ciudad. Los alemanes dejaron solamente unos pocos soldados como retaguardia, por lo tanto los británicos entraron a la ciudad con poca resistencia y mucho antes de lo previsto.

Todos los intentos de cancelar el bombardeo hechos por radio y otras formas de comunicación fallaron. GI JOE fue soltada con el mensaje importante de cancelar el bombardeo; voló las 20 millas hasta la base aérea en veinte munitos y llegó cuando los aviones estaba ya calentando motores (si hubiera llegado unos pocos minutos más tarde, la historia hubiera sido diferente).
El general Mark Clark, comandante del quinto ejército de los Estados Unidos, estimó que GI JOE salvó por lo menos mil vidas.
En noviembre de 1964 GI JOE fue enviada a Londres donde el alcalde le dio la medalla Dickin por su valentía.

Después de la guerra, GI JOE fue hospedada en el palomar de Fort  Monmouth junto a otras veinticinco palomas héroes. En 1957 fue reubicada en Detroit donde falleció el 3 de junio de 1961 a la edad de dieciocho años. Actualmente se encuentra disecada y en exhibición en Meyer Hall en Fort Monmouth.



viernes, 28 de enero de 2011

La gata Delfina

Toda mi vida le tuve miedo a los gatos, sentía que cada vez que me acercaba, ellos olían mi miedo y estaban listos para atacarme. Eso por supuesto logró que no se me pase por la cabeza tener un gato como mascota.
Cinco años atrás estaba en la universidad sentada en la cafetería y llegó una chica, se sentó en el otro extremo del lugar, puso su maleta en el piso y de pronto me di cuenta que algo extremadamente pequeño venia hacía mi tambaleándose.
Me levanté para darle el encuentro y pum! era un gato.
Las condiciones del pobre animalito eran terribles, no pasaba de las dos o tres semanas de nacido, parecía que parte de la bolsa que recubre a los recién nacidos estaba todavía en su piel, y por supuesto cuando lo levante era puro hueso sin contar que las pulgas se lo estaban literalmente comiendo.
Corrí donde esta chica y le pregunté que había pasado y ella me dijo que lo había encontrado en un basurero y que el cuidador del lugar escuchó durante tres días como lloraba.
Sin pensarlo mucho – cuando se trata de un animal indefenso, la razón no es mi mayor aliada - decidí llevarlo al veterinario.
Luego de esperar un par de horas hasta que abran el lugar, entré y les dije lo que había sucedido y que lo revisen, lo bañen, le den los remedios necesario si ven que los necesita y que yo en la tarde vendría por el (luego supe que era ella).
Mientras tanto yo tenía que lidiar no solo con mi miedo a los gatos, sino con decirle a mi marido que tendríamos un nuevo integrante en la familia y que habría que encontrar la manera que mis perros no se lo coman.

La llamada fue algo así:

-       Hola amor!
-       Hola puncelita (apodo puesto por mi marido)
-       Te cuento algo, me encontré una gatita en terribles condiciones y por supuesto no la puedo dejar botada así que me la voy a llevar a la casa. Ahhh y por cierto hay que pagar el veterinario! Besos!! 

Cuando él llego a la casa le conté toda la historia y le dije que la gatita se encontraba en un tratamiento contra una infección intestinal, que había que darle dos veces al día un antibiótico y que si él me puede dar una mano porque cada vez que me acerco, ella me saca los diente. Él, después de un largo suspiro accedió.

Pasaron las semanas y las dos empezamos a acercarnos, yo le perdí totalmente el miedo y ella me vio como su tabla salvavidas.
Delfina es la niña mi ojos, una gatita extremadamente tímida y miedosa que encontró en mi y en mi hijos un refugio. Lastimosamente no se lleva nada bien con mi marido. No hay química jajaja.

Tres años más tarde trajimos a nuestra casa un gatito macho al que le pusimos de nombre Sawyer. Pero esa es otra historia.

            mi niña                                                        Sawyer y Delfina